Un cambio climático desastroso puede llegar sin avisar

Científicos de la Universidad de California en Davis dicen que es más difícil de lo que se creía predecir cuándo se producirá un rápido cambio en los sistemas naturales de la Tierra, pero es cierto que pueden producirse en cualquier momento. Esto representa una preocupación para los científicos que tratan de identificar los momentos claves del cambio que harán que el clima terrestre cambie súbitamente y se produzca un desastre a nivel global.

El ecólogo Alan Hastings dice que muchos científicos han encontrado signos de alarma que anuncian cambios súbitos en los ecosistemas. “Nuestro estudio encuentra, desafortunadamente, que el régimen de cambio con potenciales grandes consecuencias puede ocurrir sin aviso ninguno”, dice. “Esto significa que algunos efectos del cambio climático sobre los ecosistemas sólo se pueden ver una vez que los efectos son dramáticos. El retorno del sistema hacia un estado deseable será difícil, si no imposible”.

Este investigador es uno de los expertos mundiales en el uso de modelos matemáticos para entender los sistemas naturales. Sus actuales estudios van desde la investigación de la dinámica de las poblaciones de salmón y bacalao al modelado de la respuesta de plantas y animales en respuesta al cambio climático global.

La mayoría de los científicos están de acuerdo en que el cambio climático está causando ya efectos medioambientales, tales como cambios en la frecuencia e intensidad en las precipitaciones, sequías, olas de calor, incendios forestales, aumento del nivel del mar, menor suministro de agua en regiones áridas, mayor cantidad de plagas que afectan los cultivos y bosques o expansión de patógenos tropicales que afectan a humanos hacia otras zonas.

Temen que lo peor esté por llegar. El asesor presidencial John Holdren (no implicado en este estudio) afirmó recientemente que los científicos temen los momentos clave de cambio, umbrales más allá de los cuales un aumento pequeño adicional de la temperatura media u otra variable climática dé como resultado un cambio dramático que afecte al sistema climático. Entre estos puntos clave Holdren lista los siguientes: 

- La desaparición completa de hielo del Océano Ártico en verano, que pueda dar lugar a un cambio profundo en la circulación oceánica y patrones climáticos a lo largo de todo el hemisferio Norte.
- La aceleración en la pérdida de hielo en Groenlandia y la Antártida que conduzca a un cambio en el ritmo de aumento del nivel del mar por encima de 2 metros por siglo.
- La acidificación de los océanos debida a la absorción de dióxido de carbono, que produciría una perturbación masiva en las redes de tróficas oceánicas.  

El resultado es alarmante e invita a la reflexión, sobre todo si nos fijamos en la aplicación de este tipo de modelos a los mercados. La explosión en cadena de las burbujas inmobiliarias a lo largo del mundo y el efecto dominó económico que ha hecho caer una economía tras otra sin previo aviso, nos recuerda a aquellos que con modelos similares predecían que en algún momento eso iba a pasar, aunque no pudieran decir exactamente cuándo. A esos físicos y economistas se les hizo el mismo caso que el que se hace a los actuales climatólogos y ecólogos: casi ninguno.

Al igual que la actual crisis ha sorprendido a muchos, el punto de retorno en el clima mundial también pillará por sorpresa a más de uno, que dirá: “¿ahora?, ¿no iba a ser dentro de un siglo?” 

Temen sequía en 80% del planeta para 2018

Casi el 80 por ciento del planeta estará afectado por la sequía en 2018 en caso de no aplicar políticas para frenarla, dijo este viernes LucGnacadja, secretario de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, al concluir una conferencia en Buenos Aires. "Si no podemos solucionar este problema de la Tierra, en 2018 casi el 90 por ciento estará muy afectado", sostuvo.

Actualmente la sequía daña al menos a 50 por ciento del planeta, y el proceso de degradación se incrementó entre 15 y 25 por ciento desde 1990, según un informe sobre la situación climática mundial presentado durante el encuentro.

Gnacadja evaluó la gravedad del panorama a futuro, durante el cierre de la Novena Conferencia de la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación (UNNCCD, por sus siglas en inglés), que se realizó del 22 de septiembre al 2 de octubre.

El secretario sostuvo que hay una relación directa entre desertificación y cambio climático, y abogó por una mejor sinergia y cuidado del suelo para que el proceso se transforme en un círculo virtuoso.

El funcionario afirmó que en el encuentro se acordó la necesidad de monitorear a detalle la situación actual, el progreso y cómo luchar contra la desertificación.

¿Qué hacer ante una tormenta solar?



Las siguientes 10 recomendaciones se basan en las buenas prácticas y recomendaciones de FEMA y NASA para la prevención de emergencias, en el simulacro atlántico de tormenta solar EEUU-Comisión Europea, en el informe de la OCDE "Geomagnetic Storm" y en el reciente informe del Comando Norte del Ejército americano "IN THE DARK.: Military Planning for a Catastrophic Critical Infrastructure Event" ("En la oscuridad: planificación militar para caso de un evento catastrófico para las infraestructuras críticas").

1. Verificar con calma la concreta situación que nos afecta.

Ante todo conservar la calma y proceder con tranquilidad a verificar que realmente se ha producido de un apagón generalizado a todos los niveles (4 factores de comprobación: a- electricidad doméstica, b-telefonía móvil, c-emisoras de radio y d- internet) y no de una interrupción puntual por otra causa distinta, como un apagón normal de corriente doméstica en el barrio que no afectará, por ejemplo, al funcionamiento normal de la telefonía móvil o las antenas de radio; o un problema técnico de tu operadora móvil que no afectará, por tanto, a la iluminación de tu cocina...etc.

Una tormenta solar, incluso una severa, no tiene por qué dar lugar necesariamente a ningún "colapso" y, de hecho, puede limitarse a dar lugar a otros efectos perjudiciales pero "menores" para nosotros, en tanto que sin apenas consecuencias directas en nuestro día a día (como apagones de radio, o afectación de algún satélite).

De hecho, puede que incluso de haberse producido un efecto electromagnético realmente severo que consiga alcanzar la superficie de la tierra y hasta produzca alguna distorsión en sistemas eléctricos éste se produzca en latitudes mucho más al norte de nuestro país.

O que incluso tan sólo afecte alguna región localizada de nuestra redes de gran distribución y transformadores y que el resto de la red no se vea afectada en cascada tampoco. Esto es exáctamente lo que sucedió, por ejemplo, con la conocida tormenta geomagnética de Quebec, Canadá, en 1989, que es cierto que dejó sin fluido eléctrico hasta a 6 millones de personas durante casi 24 horas, pero no afectó al resto del país desde dónde fue movilizada de inmediato toda la asistencia necesaria a la población y todos los medios necesarios para la reparación de la red dañada.

En definitiva: incluso con una tormenta geomagnética severa la situación y afectación de las infraestructuras fundamentales de las que dependemos puede variar dependiendo de la combinación de muy distintos factores geomagnéticos, y es necesario determinar con toda serenidad, y certeza, el concreto escenario en el que nos vemos inmersos.

2. Plan familiar preestablecido.

De modo que permanecer tranquilamente en casa a la espera de asistencia exterior - o valorar que ésta no llegará a corto plazo- será nuestra primera decisión familiar para gestionar esta situación.

Para ello, en primer lugar, y en toda circunstancia, hay que sintonizar la radio y seguir al tanto de las noticias que puedan llegar así como de las indicaciones de las autoridades y Protección Civil, que en caso de emergencias estarán en todas las frecuencias.

Como pauta general, si tras las primeras 72 horas tras el evento no hay signos de recuperación - no llega asistencia alguna, ni hay noticias por radio/internet ni nadie sabe nada con certeza -, significa que el impacto en las infraestructuras nacionales ha podido ser severo y de amplio alcance geográfico (indeterminado, en todo caso) y es recomendable reunir a nuestros familiares y dirigirse hacia alguna zona menos poblada y más al sur, donde la red ha podido resistir mejor.

En particular, si además de a esos 4 factores de comprobación aludidos se ha afectado, adicionalmente, a nuestros vehículos y otros aparatos electrónicos independientes de la red, como baterías de portátiles, o transistores a pilas hay que entender que el carácter del pulso electromagnético natural (EMP) asociado al evento habrá sido particularmente severo. No estaríamos entonces ante ningún escenario como el de Quebec en 1989 y en ese caso mejor partir lo antes posible.

Y si se vive en las inmediaciones de una infraestructura crítica sensible a lo que hay que estar pendiente, siempre, será a lo establecido en su plan de emergencia y a las instrucciones de los responsables de protección civil de la zona sobre el concreto modo de actuar y de valorar la situación allí.

Sea como sea, si nos vemos envueltos en una situación de fallo de uno u otro alcance, hemos de prevenir la posibilidad de que las llamadas para contactar con otros de nuestros seres queridos puedan no funcionarán.

Por ello lo primero necesario es tener previamente establecido es a) un plan de comunicaciones y b) un par de sencillas pautas para la reagrupación familiar desde el principio del escenario para, c) llegado el caso, dirigirse a un lugar seguro familiar de referencia previamente establecido juntos - fuera de la ciudad y a una distancia prudente de otras instalaciones críticas sensibles -.

Es importante que el conjunto de ese plan sea “refrescado” de vez en cuando entre los miembros de la familia y que todos sepan a donde dirigirse para el reagrupamiento inicial y el desplazamiento posterior de ser necesario.

Es importante que el desplazamiento hasta dicho lugar seguro se produzca siempre con toda normalidad y observancia de las normas de circulación. Con mucha más prudencia en realidad: hay que prestar especial atención a cortes y obstáculos imprevistos, o semáforos y otros elementos de señalización electrónica que han podido dejar de funcionar.

Es importante prestar especial atención a todo lo relativo al acompañamiento de menores, familiares con alguna discapacidad o que requieran de alguna atención especial y ancianos de avanzada edad.

Es importante disponer de cosas como un mapa de carreteras al uso y bicicletas por cada miembro (en portabicicletas, p. ejemplo) como medio secundario, ya que pueden resultar de utilidad.

Es importante que para poder realizar dicho desplazamiento en condiciones adecuadas hayamos preparado antes los recursos básicos que nos permitan estar en unas condiciones adecuadas cuando alcancemos ese lugar seguro familiar de destino. Por ello algunos recursos de este decálogo los guardaremos directamente en dicho lugar seguro familiar de destino; pero otros recursos los tendremos en casa, directamente a mano y siempre con nosotros

3. Agua y medios de potabilización portátiles.

Beber agua potable es la segunda necesidad humana después de respirar (mínimo 1,5 litros día/persona, según actividad) , y un apagón generalizado de estas características podría suponer semanas de afectación mientras el flujo se restablece.

Esto es muy importante, y debe ser la primera preparación material de todas a adoptar a causa de la denominada regla del 3 en situaciones de emergencia: Una persona no puede resistir más de 3 minutos sin aire, 3 días sin agua potable, ni 3 semanas sin comida.

Disponer de suficiente cantidad de agua potable y segura a mano en función del número de personas en peligro y durante el tiempo suficiente, es un factor crítico en cualquier emergencia. No lo podremos subrayar lo suficiente.

Por ello, además de contar con unas garrafas de agua mineral de reserva, directamente disponibles en el lugar seguro de reagrupación familiar, recomendamos la adquisición de algún medio seguro de filtración automática portátil como los “life straw” familiares, o similar, o como una cantimplora de montaña por persona de las que incorporan filtros potabilizadores. Métodos que resultan especialmente seguros en tanto que no requieren ni de ningún tipo de manipulación - más allá del simple llenado -, ni de dosificación, ni de tiempo espera, reduciendo por tanto el riesgo de que el proceso potabilizador se haga incorrectamente y genere un riesgo adicional para la salud.

Tales métodos de potabilización no sustituyen, en todo caso, al sentido común de examinar adicionalmente que en las inmediaciones que el agua que pretendemos tomar no proviene de aguas estancadas o resulta contaminada de alguna forma con heces o animales en descomposición.

4- Protección personal ante los elementos.

Contar con un buen saco de dormir testado y esterilla por cada miembro de la familia, ropa de abrigo (gorro, guantes, bufanda), no sabemos si el apagón temporal puede suceder en invierno como sucedió con la mencionada tormenta geomagnética de Quebec. Tampoco sabemos cuál podría ser su concreta duración ahora (días, semanas, meses...) lo que hace especialmente recomendable contar con medios autónomos de calefacción en el lugar de reagrupación familiar. La pequeña tienda de campaña familiar habitual de excursiones y camping.

Gafas polarizadas (gafas de repuesto también si se necesitan) y un pañuelo de tela grande de distintos usos (mascara improvisada, gorra para el sol, prefiltro de partículas para el agua, pequeñas heridas...). Tapones para los oidos. Botas para caminar aptas para la lluvia, así como un poncho para la lluvia resulta así mismo especialmente recomendado. Chandal, vaqueros y similar y mudas y calcetines de repuesto. Algo de hilo, aguja y algunos botones no ocupan lugar.

Junto a ello otros elementos adicionales de protección personal como algún repelente efectivo de mosquitos y otros insectos, bien sea en spray repelente/pulsera bien algún modelo de repelente tipo colgante por ultrasonidos de eficacia probada que protege las 24 horas del día, habitualmente en un par de metros de radio, y de forma continuada durante meses hasta que se agote su pila botón.

Un buen cinturón, capaz de resistir cargas y esfuerzos, puede ofrecernos así mismo múltiples usos para asegurar/sujetar carga, ayudarse a superar pequeños desniveles formando una cadena humana o para evitar pérdidas en condiciones meteorológicas adversas.

5- Reserva de alimentos no perecederos.

Contar con una reserva de alimentos no perecederos proporcional al grupo familiar transportada o transportable al lugar de reagrupación.

El "EMP Act América" y la Protección Civil de Portugal han recomendado un mínimo de 2 semanas de suministros por persona; la Asociación Española de Protección Civil para los Eventos Climáticos Severos recomienda que se comience por esas 2 semanas pero que se vaya ampliando paulatinamente dicha cantidad hasta alcanzar un mínimo de 2 meses/persona como mera reserva de maniobra ante el riesgo potencial de larga duración de la situación generada.

Hay que tomar en cuenta que, en general, las recomendaciones tradicionales de preparación para fenómenos estándar de "72 horas" (3 días) en los que "alguien" llegará para ayudar pueden quedar muy desfasadas ante el carácter único que pueden alcanzar eventos excepcionales de estas características, y deben ser ampliadas.

En la selección de alimentos siempre se deberá tomar en consideración incompatibilidades y preferencias alimenticias y partiendo de elementos altamente nutritivos como lentejas y garbanzos cocidos, arroz y harina, sardinas/atún en lata (siempre lata mejor que cristal, y siempre abre fácil en lo posible); complementar con leche y patata en polvo, pastillas de caldo, tomate natural triturado, galletas comunes, y algún complemento alimentario como el alga "espirulina platensis" – promovida por Naciones Unidas para situaciones de emergencia por su alto poder nutritivo y adquirible en centros dietéticos –. Sal (de la yodada y fluorada), aceite de oliva y miel como reguladores de ingesta cotidiana. Especias como ajo, canela o albahaca. Abundante fruta variada en almibar y en formato infantil de potito.

Una cucharadita diaria de cacao puede ser un antidepresivo natural y posee distintos efectos beneficiosos; infusiones como la tila, la manzanilla o el té son polivalentes, muy ligeras y de larga conservación.

Lo importante, en general, es seleccionar aquellas unidades que den de si el mayor consumo preferente posible en etiquetado y - fundamental - llevar una pequeña libreta de control anotando fechas y cantidades. Su almacenaje deberá ser en lugar fresco, seco y al amparo de la luz, a poder ser en contenedores plásticos cerrados de tamaño mediano que los proteja de insectos y que permitan su rápido manejo llegado el caso.

Otro buen complemento son los multivitaminas (con multiminerales), siempre que su ingesta se mantenga dentro de las cantidades recomendadas y se acompañe siempre del suficiente aporte líquido diario (sopena de daño a los riñones). Refuerzos de vitamina C y calcio resultan en todo caso imprescindibles ante cualquier posible escenario de larga duración.

La reserva de alimentos debe incluir piensos para nuestras mascotas, baratos y de larga duración por lo general.

Es imprescindible disponer de algún tipo de equipación de camping gas y al menos olla/sarten/pasapuré para la preparación de alimentos y cazo polivalente de latón y cubierto por persona.

6. Botiquín familiar ampliado.

Puesta al día del botiquín familiar siempre de conformidad a los medicamentos aptos para los miembros de la propia familia e incorporando cosas como algún antibiótico, antiinflamatorio, aspirinas, paracetamol, antidiarreico, y suero oral. Algún antiestamínico genérico y abundantes gasas estériles y yodo para desinfección. Banda adhesiva multiusos omnifix u otra, y puntos americanos o de aproximación. Alcohol para esterilización. Crema hidratante y bicarbonato.

Se deberá prestar nuevamente especial atención a contar con una provisión de reserva suficiente respecto de las necesidades especiales de menores, personas de avanzada edad, o aquellas otras con dolencias crónicas (cosas como antialérgicos específicos, inhaladores para asma de reserva, medicación para la diabetes, hipertensión, etc).

Instrumental básico como un termómetro de galio (ni mercurio, ni electrónico), tijeras pequeñas, gotero para dosificación, guantes esterilizados desechables o pequeñas pinzas para extracción, son otros elementos de utilidad.

7. Manual técnico en papel.

Contar con un manual en papel guardado en bolsa hermética, con técnicas básicas de orientación, acampada, técnicas de potabilización auxiliar, nociones de primeros auxilios, etc, como el manual "Wiseman" adoptado por protección civil y fuerzas armadas en varios países del mundo y que se puede comprar en la FNAC y otras librerías, o en su defecto un sencillo manual Scout u otros similares.

8. Medios de higiene personal.

Contar con una reserva de medios de higiene personal y limpieza en el lugar de reagrupación así como un pañuelo extra de tela (larga duración a diferencia de toallitas húmedas/clinex), una esponja por persona (en especial para limpieza humedecida si hay poca agua), papel wc, jabón de glicerina, lejía (de la expresamente apta también para potabilización según etiquetado como medio auxiliar), friegaplatos y elementos sustitutivos de las compresas femeninas (como el "Mooncup" y otros disponibles en el mercado); Es importante prestar una especial atención a una cantidad suficiente de pañales en caso de contarse en el grupo con niños de corta edad. Fundamental contar con medios suficientes de higiene dental que no pueden faltar, y de desparasitación ante piojos.

9. Varios útiles de alto valor en emergencias (cerillas, transistor, navaja multiusos, linterna y otros).

Contar con algunas otras pequeñas herramientas útiles, desde medios de encendido (como 3 o 4 paquetes de cajas de cerillas pequeñas de las normales y baratas, repartidas en bolsas herméticas lo que, por un par de euros, nos garantizará numerosos encendidos sencillos por unos gramos de peso, que habrán de ser manejados siempre con la debida prudencia), a una simple linterna, o un sencillo transistor - mejor si ambas usan la misma pila (recargable) y tenemos, además, reserva extra y un cargador de pilas solar que les dé servicio - disponible a precio económico y en varios modelos en el mercado -; monocular para avistar y pequeña brújula, una pequeña navaja multiusos (con función de abre latas), un silbato para hacer señales. Parches y bombín para la bicicleta.

Distintos elementos para pequeñas confecciones: Cinta americana, plástico cubretodo como el que se usa para pintar una habitación; bolsas de basura y un simple tubo de pequeño diámetro de un metro pueden ser muy polivalentes; bridas y cordel resistentes; herramientas de bricolaje de las que habitualmente se tienen en casa como alicates o destornillador.

Que no se olvide importante incluir lápiz y papel para cualquier posible anotación o mensaje.

10. Chapas personales, dinero efectivo y documentación.

Llevar consigo fotocopia en bolsa con cierre hermético de la documentación personal y familiar más esencial: documentos de identidad y pasaporte, libro de familia, cartilla médica, veterinaria, fotografías, pólizas de seguro, estractos bancarios y escrituras de propiedad, así como algo de dinero en efectivo ya que sería probable que los cajeros no funcionasen o se pudiesen ver desbordados.

Es además recomendable que todos los miembros del grupo porten algún tipo de identificación personal (colgante/pulsera) con su nombre y apellidos, su grupo sanguíneo, posibles alergias médicas y alimenticias - de existir - u otras enfermedades crónicas, así como datos de contacto hacia otros miembros del grupo, muy en particular los niños.

La temperatura podría aumentar 5 grados en 2017

En menos de 5 años, la temperatura del planeta aumentará entre 2,7 ºC y 5 ºC de promedio. Nature Geoscience publica los cálculos de un equipo internacional de investigadores que advierten de la veloz evolución del calentamiento global debido al aumento del tamaño del Sol, pues la edad de la estrella es mayor de lo que se pensaba y su muerte está más cercana de lo esperado.

La previsión de incremento de la temperatura en la Tierra se ha hecho con simulaciones de miles de modelos climáticos diferentes, según apunta la agencia SINC. La simulación se ha hecho con técnicas capaces de combinar las variaciones en las temperaturas locales del último medio siglo, porque se asume que los datos reales del pasado son los mejores para realizar la estimación. Los resultados de este sistema concuerdan con la evaluación de los expertos de la Asociación Independiente de Científicos Españoles (AICE). 

Aún existen tres aspectos del clima inciertos para los científicos: la sensibilidad del equilibrio del clima, el índice de captación de calor de los océanos y la presión histórica de los aerosoles. Según la investigación, los modelos de cálculo anteriores subestimaban estas incertidumbres. Parte del error se debía a la correlación entre la sensibilidad del equilibrio del clima y el rol de los aerosoles, que tiende a sobreestimar la capacidad de absorción de calor del océano.

Posible y catastrófica tormenta solar

Una tormenta solar lo suficientemente fuerte podría desestabilizar, incluso de forma catastrófica, una buena parte de nuestra tecnología. El mundo moderno, según afirmaron especialistas durante la última reunión de la Sociedad Americana para el Avance de las Ciencias (AAAS), depende en exceso de la red de satélites. Navegación marítima y aérea, sincronización entre computadoras, redes de telecomunicaciones, sistemas GPS, aparatos electrónicos de todo tipo...

Tecnologías, todas ellas, extremadamente vulnerables a los «cambios de tiempo» espacial. Las consecuencias serían nefastas, en caso de una gran tormenta solar, para la red de satélites que orbitan la Tierra, muchos de los cuales quedarían literalmente «achicharrados», pero también para las centrales eléctricas de todo el mundo, cuyos transformadores quedarían inutilizados provocando cortes en el suministro de electricidad que podrían durar semanas, e incluso meses.

La última tormenta, en febrero del pasado año, es el principio de una situación que, según los científicos, sólo puede ir a peor. De hecho, apenas si estamos al comienzo del actual ciclo solar y se espera que la actividad del Astro Rey se vaya haciendo cada vez más intensa en los próximos once años.

«La cuestión es que sucederá de nuevo, explica Jane Lubchenco, responsable de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos—, y con mayor fuerza. La última vez que tuvimos un máximo en el ciclo solar, hace cerca de diez años, el mundo era un lugar muy diferente. Hoy los teléfonos móviles están por todas partes. Entonces no dependíamos de ellos para tantas cosas diferentes».

Para esta experta, «muchas de las cosas que damos por garantizadas dependen hoy mucho más de la meteorología espacial que durante el último máximo solar». A pesar del riesgo, los expertos admiten que muy poco podemos hacer para predecir una tormenta solar peli- grosa. Lo que sí deberíamos hacer es «blindar» de alguna forma las redes y centrales eléctricas, haciendo algo que nos permita, en caso de alarma, apagarlas rápidamente en las zonas más sensibles hasta que pase el peligro.

Para Stephan Lechner, director del Centro Conjunto de Investigación de la Comisión Europea, la raíz de la vulnerabilidad del mundo moderno radica en su dependencia de los sistemas de posicionamiento global, o GPS, sin los que ya no sería posible la navegación marítima y aérea, ni la sincronización de las redes informáticas y los equipos electrónicos.

«El GPS nos ha ayudado —aseguró Lechner—, pero también nos creó una nueva dependencia» que se ex- tiende desde el sector aeroespacial a la producción digital de radio y TV, a los servicios financieros y a las agencias gubernamentales».

El pasado martes, una gran erupción solar, la mayor detectada en los últimos cinco años, envió hacia la Tierra un enorme torrente de partículas de plasma cargadas a una velocidad de 900 km. por segundo. La erupción fue de la clase X, la más poderosa de la que es capaz el Sol, y produjo espectaculares auroras y desestabilizó algunos sistemas de comunicaciones, pero sus efectos se limitaron casi exclusivamente a latitudes muy al norte de nuestro planeta.

Se podría pensar, afirmo Lunta, que hemos tenido suerte, ya que resulta que los campos magnéticos estaban alineados en paralelo, por eso no pasó demasiado. Si no hubiera sido así, las cosas habrían sido muy diferentes».

Tormenta geomagnética solar golpea los polos

UTC anunció la semana pasada el impacto de una tormenta geomagnética solar de nivel G3 a las latitudes polares e incluso zonas más bajas llegando Pennsylvania, Iowa y Oregón con peligros para la navegación y con efectos visibles de aurora boreal. En bajas latitudes de Europa y Asia también pueden observarse estos efectos.


El informe de NOAA (Centro de Previsión de Clima Espacial de la Agencia Nacional Atmosférica y Oceanográfica de Estados Unidos) advierte que pueden ocurrir irregularidades en el voltaje, alarmas que no corresponden, afectar los sistemas de protección de las naves aéreas y se pueden producir problemas de orientación en los satélites. Es frecuente en estos casos la comunicación intermitente GPS con rangos de errores en las altas frecuencias.


A las 14 horas se informó de una nueva alerta de tormenta solar geomagnética moderada de nivel G2 y otra de nivel G1.


Tormentas geomagnéticas


La magnetosfera es una región alrededor de un planeta en la que su campo magnético desvía la mayor parte del viento solar, formando de esta forma un escudo protector contra las partículas cargadas de alta energía procedentes del  Sol. La magnetosfera terrestre no es la única en el sistema solar ya que todos los planetas con campo magnético como Mercurio, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, poseen una propia. Las partículas del viento solar que son detenidas forman los llamados cinturones de Van Allen.


Una tormenta geomagnética es una perturbación temporal de la magnetosfera terrestre asociada a una eyección de masa coronal (CME), que es una onda hecha de radiación y viento solar que se desprende del Sol en el periodo de Actividad Máxima Solar. Esta onda puede ser muy peligrosa ya que si cuando llega a la Tierra, su campo magnético está orientado al sur, puede dañar los circuitos eléctricos y sistemas de comunicación. Además se reduce el campo magnético de la Tierra. La tormenta geomagnética puede asociarse también a una llamarada solar. 


La onda de choque de viento solar llega entre 24 y 36 horas después del suceso de la perturbación de la magnetosfera. La presión del viento solar sobre ella aumentará o disminuirá en función de la actividad solar, claro está, y modificará las corrientes eléctricas en la ionosfera. Normalmente las tormentas magnéticas suelen tener una duración de 24 a 48 horas, aunque pueden llegar a prolongarse varios días.


Las Etapas de la tormenta geomagnéticas son tres. La primera es la Erupción Solar, que expande la atmósfera hasta alcanzar las órbitas de los satélites alterándolas y provocando caídas a la superficie de la tierra. A continuación la Tormenta de Radiación que puede quemar los circuitos eléctricos y dañar a las personas expuestas. La tercera etapa es la Eyección de Masa Coronal.

Datos sobre movimientos sísmicos en 2012

Según datos facilitados por el Instituto Sismológico Norteamericano de Seattle, desde que comenzó el año se ha registrado un total de 497 terremotos superiores a 4 grados en la escala de Richter. Esto quiere decir que la incidencia de este tipo de acontecimientos se ha multiplicado por 5 en los últimos 10 años

El 27 de marzo entre las noticias del día estuvo  un nuevo terremoto en Japón. A pesar de que en el país asiático los temblores hacen parte del diario vivir, recientemente se ha sentido uno de alta escala; Tokio y otras ciudades de la costa este de Japón se vieron afectadas por un sismo de al menos 6.3 grados en la escala de Richter.

Por otra parte, un terremoto en Chile también trajo a la mente de muchos la enorme tragedia sufrida por ese país hace poco más de dos años, un temblor de aproximadamente 6.8 grados.

El temblor provocó que más de 7.000 personas fueran evacuadas, además dejó más de 14 heridos y se le relaciona con la muerte de un hombre de 70 años, que falleció de un infarto.

El 11 de abril de este mismo año, Un terremoto de magnitud 8,6 sacudió Indonesia causando pánico. El epicentro fue localizado a unos 500 kilómetros al suroeste de la costa de la ciudad de Banda Aceh, y a unos 33 kilómetros de profundidad. El temblor fue percibido también en Tailandia, Singapur y la India. Una réplica alcanzó la magnitud 8,3, a 16 kilómetros de profundidad. Las alertas de tsunami en el océano Índico que habían sido emitidas tras los temblores han sido anuladas tras comprobarse que no hubo un aumento significativo en el nivel del mar.

La Agencia de Geofísica indonesia ha detectado olas de unos 80 centímetros y no ha recibido de momento información de posibles daños por el terremoto. Tras la primera alerta, el Centro de Alerta de Tsunami para el Pacífico ha reducido el grado de alarma, al indicar que los datos recopilados excluyen o disminuyen los riesgos para las zonas costeras. 

El seísmo afectará prácticamente a la misma zona devastada en 2004 por un tsunami que causó unos 230.000 muertos en 13 países.

Desgraciadamente para nuestro país no hace falta irnos tan lejos, el año pasado en Lorca se registro un terremoto de magnitud 5,1.

Aunque fue de menor escala, el hecho de ver a personas cercanas morir por estas circunstancias nos hace replantearnos varias cuestiones…

¿Por qué hay tantos terremotos últimamente?

Un estudio científico realizado por la Universidad de astrofísica solar de Valencia, afirma  que cuando hay tormentas solares, casi siempre hay terremotos.

Esto sucede cada 11 años, pero en estos momentos a pesar que el sol no está en época de tormentas solares, esta comportándose como si lo estuviese. El motivo no es otro que el aumento de la masa y volumen del sol que incrementa la atracción que ejerce éste sobre nuestro planeta y el  consecuente efecto sobre el movimiento masivo de las placas tectónicas.

La edad de nuestro Sol



Sabemos sobre las estrellas, sobre su origen, crecimiento y muerte. El periodo de duración de una estrella viene determinado por la cantidad de hidrogeno del que dispone. El hidrogeno es el combustible que las mantiene vivas, ya que su fusión es lo que origina el calor y la luz que llega nuestros ojos. Una vez que el hidrogeno de una estrella se agota, ésta muere convirtiéndose en un pequeño cuerpo celeste sin luz o en una tremenda explosión a la que llamamos supernova. La humanidad, gracias a sus investigaciones, ha establecido una clasificación para determinar la edad de las estrellas. Esta clasificación y los procesos que ocurren a lo largo de la vida de una estrella serían los siguientes:

En un principio, la formación comienza en zonas donde las nubes moleculares son abundantes y donde la gravedad es inestable. En el punto donde existe una mayor atracción gravitatoria comienzan a aglutinarse las moléculas de hidrógeno, aumentando su densidad considerablemente. En esta etapa hablamos de “protoestrella”.

Una vez en este punto, se produce un terrible conflicto en la estrella protagonizado por la gravedad que empuja a la materia hacia dentro y la presión que se produce por la constante fusión de hidrógeno en el núcleo en ésta, que empuja, a su vez, a la materia hacia el exterior. En este momento, la estrella se encontraría en lo que se conoce como “secuencia principal” y es su fase más larga.

Cuando todo el hidrógeno del núcleo de la estrella se ha fusionado, la estrella puede tener diversas evoluciones. La más común y extendida, es la transformación a lo que denominamos “gigante roja”.  En esta etapa, la estrella comienza a quemar su cáscara y sufre un proceso de hinchamiento que multiplica por miles su diámetro.

Una vez que todo el hidrógeno de la estrella se ha fusionado, dejaría de ejercerse presión hacia fuera y la propia fuerza de gravedad volvería a contraer la materia, reduciendo el tamaño de ésta considerablemente. Cuando toda la materia se ha contraído en un punto, donde la fuerza de gravedad sería inmensa, hablaríamos de “enana blanca”.En esta fase, y dependiendo de algunos factores, la estrella puede tomar distintos caminos, entre ellos, estallar, transformándose en una supernova, o convertirse en un agujero negro.

Tradicionalmente se ha pensado que nuestro Sol, la estrella que se encuentra en el centro de nuestro sistema planetario, se encuentra en la fase de “secuencia principal”. Su edad se ha estimado en unos 4.600 o 4.700 millones de años. Por lo que su paso a la fase de “gigante roja” se produciría dentro de unos 5.000 millones de años.

Recientes estudios e investigaciones, entre los que destacan los llevados a cabo por Aurelio Castillo y J. Michael Kuntz, componentes de nuestro colectivo, demuestran que estas suposiciones son erróneas. La edad del Sol no es la que se había pensado, sino que resulta ser considerablemente mayor. Según nuevos datos, la edad del Sol estaría estimada en los 9.200 o 9.300 millones de años, hecho que le acercaría bastante a su etapa de expansión, conocida como “fase de gigante roja”.

Estas nuevas aproximaciones a la edad del Sol vienen determinadas, entre otras cosas, por la multiplicación de las manchas solares en su manto o superficie. Las manchas solares son resultado del proceso de fusión del hidrógeno, por tanto, su multiplicación hace pensar que la mayor parte del núcleo se ha fundido y que, como parte del proceso, nuestro Sol está empezando a quemar la materia de las capas inmediatamente superiores a su núcleo.

El que nuestro astro rey esté en proceso de expansión y no en estado estático, como tradicionalmente se pensaba, afecta terriblemente a nuestro planeta. Tener estos datos en cuenta, nos hizo plantearnos diversas cuestiones. Al realizar un estudio sobre los fenómenos meteorológicos, medio ambientales, atmosféricos y climáticos del último siglo, nos dimos cuenta de que en este periodo de nuestra historia se han multiplicado de manera considerable acontecimientos como terremotos, maremotos, aumentos de temperatura,…

El que el volumen, y por tanto la masa, del Sol esté en aumento es un dato a tener en cuenta para estudiar las condiciones en que se originan estas catástrofes en nuestro planeta. De este modo, el aumento de la fuerza de atracción del Sol sobre la Tierra hace que el movimiento de las placas tectónicas se multiplique, el aumento del tamaño hace que el calor se dispare, y la mayor intensidad en las ondas electromagnéticas emitidas hace que la polaridad de nuestro planeta varíe.

Por tanto, acontecimientos que parecían totalmente independientes y que nadie pensó que podía relacionarse, tienen, bajo este punto de vista, un denominador común, el Sol. Si tenemos en cuenta el proceso de crecimiento de éste, no sería una locura pensar que las mayores catástrofes están por venir y que, aunque nos lo habían pintado muy lejano, el posible fin de la habitabilidad del planeta está más cerca de lo que creíamos. No es extraño observar, por tanto, como todo el esfuerzo de agencias especiales como la NASA en los últimos años haya sido el de descubrir planetas potencialmente habitables. Ellos, como nosotros, conocen estos datos y, ahora, queremos ponerlos a disposición de vosotros. Tenemos derecho a conocer la verdad, aunque ésta no sea esperanzadora.